El precio, la compatibilidad, la comodidad y otros muchos aspectos están en las manos de los fabricantes de los dispositivos, pero éstos no son nada sin los juegos. Es cierto que en el caso de Project Morpheus, el recientemente anunciado casco de realidad virtual de Sony, la compañía japonesa puede financiar sus propios productos, pero a todo fabricante le gusta recibir apoyo de estudios externos. Tanto grandes estudios como pequeños independientes pueden llegar cargados de ideas, algo que pueden ser elemento diferenciador para cualquier dispositivo de esta índole.
Ubisoft aseguraba recientemente que para que desarrollar un juego con un presupuesto razonable fuese rentable en cualquiera de estos dispositivos, sería necesario que Sony –en principio exclusivo de su nueva consola– u Oculus Rift –en principio exclusivo de PC– hubiese comercializado, al menos, un millón de unidades de sus cascos, algo que pueden parecer cifras desmesuradas, pero si pensamos que PlayStation 4 ha colocado seis millones de consolas en tres meses y medio, el límite lo pondrán las ganas que tenga el público de esta tecnología.
¿Qué tiene que ofrecer la realidad virtual?
Pero bueno, por el momento sólo podemos teorizar sobre el futuro en el aspecto comercial. Sí que podemos concretar un poco más qué podrán ofrecer estas experiencias, primero a grandes rasgos, y luego, más detenidamente, con los títulos que consideramos que pueden tener un mayor potencial a la hora de hacernos disfrutar de estos dispositivos.
La clave de la realidad virtual no es sólo que podamos ver el entorno con tan sólo mover la cabeza como si estuviésemos dentro –que también–, sino la inmersión en un sentido mucho más profundo. La idea es que llevando cualquiera de estos dos dispositivos conocidos –Oculus Rift o Project Morpheus– podamos ver cada juego en primera persona a escala. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que el tamaño de los personajes y objetos en pantalla no dependerá del tamaño de nuestro monitor, sino que lo veremos "a tamaño real", como si estuviésemos ahí.
Como imaginaréis, no es lo mismo ver cómo se derrumba un edificio ante nosotros en un televisor, por muy grande que sea, que verlo "a tamaño real". No es lo mismo que nos persiga un bicho infernal en la pantalla de turno, que "ante nuestros ojos". Y seguro que se os ocurren muchos más ejemplos. Sin duda, y aunque tenga sus limitaciones y exigencias –necesita una tasa de imágenes por segundo muy alta, una latencia muy baja, renderizar dos imágenes simultáneamente, un desarrollo en primera persona, y a ser posible controles por movimiento, entre otros–, estar tan "dentro" del juego puede ser la revolución que llevamos esperando tantos años.
¿Qué tienen que ofrecer sus juegos?
Volvemos a repetir una vez más, y ya van unas cuantas, que aun siendo el hardware una pieza clave, los juegos son los que tienen la última palabra, y los que acabarán justificando, o no, la compra de cualquiera de estos dispositivos. Repasemos algunos.
Among the Sleep
Among the Sleep es un juego de terror en primera persona en el cual seremos un niño de dos años. El problema es que, desde los ojos de un niño, no sabremos qué es real y qué no, además de todas las dificultades adicionales que tendremos por nuestra edad. Este título nos permite vivir, consecuentemente, esta experiencia en la que veremos entornos "gigantescos" dada nuestra baja perspectiva, y nos ofrecerá sensaciones innovadoras si hacemos uso de estos cascos, no sólo por enfrentarnos "cara a cara" con los enemigos, sino por poder ver entornos cotidianos, y no tan cotidianos desde la vista de un infante.
Si mucha gente piensa en ideas para desarrollar un juego para la realidad virtual, hay gente que ya ha diseñado un metajuego, o dicho de otra manera, un juego dentro de otro juego. En Alonecontrolamos una persona que, desde su sofá, juega a un título de terror en su televisor. De pronto, ese juego comienza a expandirse a nuestra "realidad", y que ciertos preocupantes detalles comienzan a darse en nuestro entorno. Sin duda, una interesante manera de romper la cuarta pared después de una ya rota.
Este título, bien conocido, es un nuevo juego de acción, terror y parkour que está siendo desarrollado por Techland, los creadores de Dead Island, aunque la función no se ha confirmado oficialmente, el estudio ha enseñado una demostración jugable con Oculus Rift. ¿Os imagináis ver ante vuestros ojos una isla gigantesca, mientras hacemos parkour y esquivamos miles de zombis? Quizás podremos vivirlo muy pronto.
Independientemente de que os gusten los coches o no, Project CARS es un juego que llama su atención por su espectacular apartado gráfico, realista como pocos. Con Oculus Rift –si todo sale como se espera, aún no está confirmado– podremos sumergirnos dentro de este espectacular derroche gráfico, y sentirnos como auténticos pilotos. Mirar a nuestro alrededor y ver el interior de nuestro vehículo totalmente detallado, o alzar la mirada para comprobar quién nos sigue en el espero retrovisor... probablemente, el siguiente paso en simulación.
El juego social que a diferencia de los de hoy en día, implicaba conocer a otra gente virtual y socializarse con ella, ya ha anunciado su compatibilidad con Oculus Rift. Dada su naturaleza, es otro juego en el que podría ser muy interesante colocarnos el casco y sumergirnos en un mundo donde otros usuarios comparten su avatar en la red, y con los que podemos interactuar como si los viésemos "en persona". Es cierto que su aspecto gráfico puede ser una barrera, pero podría convertirse en una especie de proyecto de ciencia ficción de los que veíamos en las películas de los años 90.
Vamos a ser realistas. Uno de los problemas que puede hacernos sufrir Oculus Rift es "confundir" a nuestro cuerpo, al hacerle ver que estamos moviéndonos de sitio mientras que estamos sentados en el sofá. Pero tranquilos, este juego solucionará eso. En Private Eye emulamos lo que todos hemos visto de La ventana indiscreta, mientras controlamos a un detective minusválido que no puede moverse de su silla de rueda. Desde ella, y a través de nuestra ventana, tendremos que descubrir los misterios que acontecen en nuestro barrio, e intentar detener al asesino antes de que ataque.
Dying Light
Este título, bien conocido, es un nuevo juego de acción, terror y parkour que está siendo desarrollado por Techland, los creadores de Dead Island, aunque la función no se ha confirmado oficialmente, el estudio ha enseñado una demostración jugable con Oculus Rift. ¿Os imagináis ver ante vuestros ojos una isla gigantesca, mientras hacemos parkour y esquivamos miles de zombis? Quizás podremos vivirlo muy pronto.
Project CARS
Independientemente de que os gusten los coches o no, Project CARS es un juego que llama su atención por su espectacular apartado gráfico, realista como pocos. Con Oculus Rift –si todo sale como se espera, aún no está confirmado– podremos sumergirnos dentro de este espectacular derroche gráfico, y sentirnos como auténticos pilotos. Mirar a nuestro alrededor y ver el interior de nuestro vehículo totalmente detallado, o alzar la mirada para comprobar quién nos sigue en el espero retrovisor... probablemente, el siguiente paso en simulación.
Second Life
El juego social que a diferencia de los de hoy en día, implicaba conocer a otra gente virtual y socializarse con ella, ya ha anunciado su compatibilidad con Oculus Rift. Dada su naturaleza, es otro juego en el que podría ser muy interesante colocarnos el casco y sumergirnos en un mundo donde otros usuarios comparten su avatar en la red, y con los que podemos interactuar como si los viésemos "en persona". Es cierto que su aspecto gráfico puede ser una barrera, pero podría convertirse en una especie de proyecto de ciencia ficción de los que veíamos en las películas de los años 90.
Private Eye
Vamos a ser realistas. Uno de los problemas que puede hacernos sufrir Oculus Rift es "confundir" a nuestro cuerpo, al hacerle ver que estamos moviéndonos de sitio mientras que estamos sentados en el sofá. Pero tranquilos, este juego solucionará eso. En Private Eye emulamos lo que todos hemos visto de La ventana indiscreta, mientras controlamos a un detective minusválido que no puede moverse de su silla de rueda. Desde ella, y a través de nuestra ventana, tendremos que descubrir los misterios que acontecen en nuestro barrio, e intentar detener al asesino antes de que ataque.
No hay comentarios:
Publicar un comentario